
¿Alguna vez pensaste que ya era tarde para empezar algo nuevo?
Me lo preguntan todo el año, en llamadas de asesoría, en mensajes de gente que todavía no se anotó a nada.
"¿No es muy tarde para mí?"
Lo escucho de personas de 28 años. Y de personas de 55.
Quién me escribe con esa pregunta
Una abogada de 34 años que dejó el inglés en el secundario y hace diez que lo necesita para ascender.
Un contador de 47 que ve a colegas más jóvenes liderar reuniones en inglés mientras él prepara cada frase por escrito antes de decirla.
Una mujer de 52 que crió a sus hijos, los vio irse de casa, y ahora se pregunta si todavía tiene sentido invertir en ella.
Las tres me preguntan lo mismo: si todavía están a tiempo.
El miedo que aparece antes de anotarse
Casi siempre es el mismo: sentarse en una clase con gente más joven y sentirse fuera de lugar.
O gastar plata y tiempo en algo que quizás no termine.
O que alguien cercano pregunte "¿para qué, a esta altura?" y no tener una respuesta que suene lo bastante seria.
Ese miedo tiene que ver con exponerse a algo nuevo delante de otros, sabiendo que al principio vas a ser mala o malo en eso.
A los 25 también da vergüenza equivocarse. A los 50 esa vergüenza viene con más años de práctica evitándola.
Qué cambia cuando alguien decide
La abogada de 34 empezó su primer curso intensivo hace ocho meses. Hace tres semanas aceptó dirigir su primera reunión en inglés en vez de pedirle a un colega que la cubriera.
El contador de 47 todavía prepara algunas frases antes de decirlas. Ya no las escribe: las piensa directamente en inglés, en el momento.
Lo que cambió fue lo que hicieron con las próximas semanas.
Cada semana que empieza es una semana nueva, sin importar cuántas otras quedaron atrás sin usar.
La pregunta que sigue
Ya sabés cuál es tu versión de esa pregunta. La tenías pensada antes de leer esto.
¿Qué es lo que estás esperando que se sienta más seguro antes de animarte a empezarlo?
